La primera vez que pregunté por tus Sueños. Una noche cualquiera en París.

Siempre hay una primera vez para todo. Y siempre surge como un primer paso casi espontáneo, inconsciente e inocente para adentrarse en el deseo de explorar un nuevo camino. Llevo muchos años desarrollando actividades, proyectos, experiencias o acciones de Comunicación que tienen un denominador común que considero esencial a la hora de afrontar cualquier proyecto personal o profesional.

Tal y como diríamos en EGB, el Mínimo Común Múltiplo de todo lo anterior radica en nuestra enorme e ilimitada capacidad de Soñar. Entendiendo que ésta es una actitud no pasiva y no meramente contemplativa, sino una disciplina seria en la que hay que estar dispuesto a perderse para encontrar un mundo nuevo de posibilidades.

Por todo ello, uno de mis hobbies, o más bien dicho una de mis pasiones, es desde hace tiempo preguntar a los demás por sus Sueños. Una costumbre que debería alentarse pero que tristemente ha caído en desuso pues esta loca “sociedad desarrollada” en la que vivimos ha decidido que estos no son importantes y es un lujo que no podemos permitirnos.

Pues bien, recuerdo perfectamente la primera vez que pregunté conscientemente, o casi, por los sueños de personas diferentes que nos íbamos encontrando, una noche cualquiera en París. Ocurrió hace ya unos 8 años, en el transcurso de un increíble viaje que tuve la suerte de realizar con un grupo de teatro del que formaba parte. Y con los que me reunía a la sombra de la plaza de las Ventas, en Madrid varias veces a la semana tras sacarme con gusto y celeridad la corbata que gobernaba mi otra vida.

La noche comenzó bien en el Barrio Latino y como no podía ser de otra manera cuando sales con amigos de tan gran calibre, el GPS orgánico que guiaba nuestros pasos debió estar tan excitado que se desconectó del satélite para dejarse llevar por el fluir del grupo. Y en medio de la efervescencia nocturna, regada con caldos, lúpulos y un par de tragos de “Uisce Beatha”, o agua de la vida como diría un gran Irlandés que me encontré por Nepal con su inseparable petaca, surgió la idea de escribir una obra de teatro inspirada en los Sueños de las personas de una noche cualquier en París.

Y dado que la idea, como muchas otras, surgió en el corazón atiborrado e inspirador de un Bar, allí nos abastecimos de los materiales necesarios. Una buen taco de posavasos para escribir y un par de bolígrafos para trazar la caligrafía de los sueños.

Y allí mismo, en el Frog Pub de París, comienza todo.

Las siguientes horas son increíbles, inesperadas y reveladoras. Llenas de sorpresas y encuentros que se convierten en cómplices cuando nos acercamos a un grupo cualquiera de personas para compartir nuestra historia y solicitar sus Sueños. Franceses, alemanes, ingleses o checoslovacos, españoles e italianos, egipcios o griegos, …. , todos escriben sobre los posavasos sus mayores anhelos, que no entienden de procedencias, fronteras, aduanas ni visados.

Emily ve su futuro en un parque con sus perros lamiéndole la cara, Michel quiere que todo el mundo se dé besos y cante por las calles y Piotrep quiere pasar más tiempo a solas con la mujer que ama, dejando impresa la siguiente perla de profunda intensidad: “She´s at the same time so near and so distant” (Ella está al mismo tiempo tan cerca y tan distante). Enzo sueña con encontrar a una mujer que sepa lo que es el Amor y tener una vida sencilla a su lado, Paillus desea encontrar la forma de salir de la Mediocridad y se preguntar si será viajando y una gran Irlandesa llamada Regina nos comenta con ojos vidriosos y risa pícara que ella se ve taconeando en una galleta que flota en un mar de sangre.

Pierre sueña con tener una banda de Jazz y tocar el piano alrededor del mundo antes de retirarse a una granja, Frido quiere ser tan feliz como lo es ahora, una mujer escribe que se ve en la cama con Brad Pitt, mientras su compañero desea un televisor y un sofá gigantes, alguien redacta que quiere ser capaz de ser sí mismo, un chaval sueña con viajar a New York con su pandilla o una inglesa escribe entre risas que desea estar con la persona más guapa del mundo: Don Juan Carlos de Borbón ;D.

Recopilamos varias decenas de Sueños, diferentes, parecidos o iguales, oníricos, utópicos, prácticos o románticos, proyectados sobre el mundo o sobre sí mismos, sus familias o sus parejas, … Y por primera vez pude ver, sentir y disfrutar de algo que hoy en día todavía me hace vibrar e inspira muchas de las cosas que hago. El brillo en los ojos de las personas cuando por un momento se permiten el lujo de Soñar que no existe el imposible.

Y ese brillo en los ojos, luz de ilusión, inocencia y emociones, es el verdadero Mínimo Común Múltiplo del enorme tesoro que todos tenemos dentro. La capacidad de imaginar cosas que no existen, y hacerlas realidad.

Por favor, nunca dejes de creer en tus Sueños. Pues el telón de esta gran obra de teatro se abrirá para ofrecerte una experiencia única en la que tú eres el verdadero protagonista.

Bon Voyage ;D

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